Cada vez más contribuyentes reciben cartas invitación del SAT. Son comunicados en los que la autoridad te informa que detectó una posible inconsistencia y te invita a revisarla y, en su caso, corregirla.
¿Por qué llegan?
- Diferencias entre lo que facturaste o te depositaron y lo que declaraste.
- Declaraciones omitidas o presentadas en ceros cuando hubo actividad.
- Deducciones o saldos a favor que no coinciden con los comprobantes registrados.
- Operaciones con proveedores que el SAT considera de riesgo.
Paso 1: verifica que sea auténtica
El SAT se comunica principalmente a través de tu buzón tributario y de los medios de contacto que tienes registrados. Desconfía de correos o mensajes con ligas extrañas o que te pidan tu contraseña o e.firma. Ante la duda, no des clic: entra directamente al portal del SAT y revisa tu buzón.
Paso 2: no la ignores
Una carta invitación no es todavía una auditoría, pero sí es una señal de que el SAT está observando tu información. Si no la atiendes, la autoridad puede pasar a medidas más formales, como requerimientos o revisiones.
Paso 3: analiza antes de responder
- Reúne tus facturas, estados de cuenta y declaraciones del periodo señalado.
- Determina si la diferencia es real o si tiene una explicación (por ejemplo, depósitos que no son ingresos, como préstamos o traspasos entre tus cuentas).
- Si hay un error, lo recomendable suele ser corregirlo con una declaración complementaria.
- Si no hay error, responde aclarando con documentación que lo soporte.
Lo que NO debes hacer
- Presentar complementarias “a ciegas” solo para que deje de llegar la carta.
- Responder sin soporte documental.
- Esperar a que el problema desaparezca solo.